Este artículo examina la naturaleza del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento, abordando los desafíos de conceptualizar al Espíritu como una Persona. Mediante el análisis de varios pasajes, el estudio explora el término hebreo rûaḥ y sus implicaciones, revelando tanto los aspectos divinos como personales del Espíritu Santo. El artículo concluye que el Antiguo Testamento proporciona conocimientos fundamentales sobre la doctrina del Espíritu Santo, destacando su identidad como distinto e integral a la Deidad.