La descripción de instrumentos musicales en términos de origen griego (cítara, salterio y sinfonía), ha llevado a numerosos teólogos a considerar que la escritura del libro de Daniel probablemente tuvo lugar en el primer siglo a.C. No obstante, ¿es factible que dichos instrumentos estuvieran en la orquesta de Nabucodonosor, es decir, en Babilonia, en el siglo VI a.C.? Este estudio busca demostrar, mediante el análisis de aspectos históricos y arqueológicos, que es posible que existieran instrumentos similares en Babilonia en aquella época. Primero, porque existe la posibilidad de que hubiera relaciones comerciales entre Mesopotamia y Grecia. Segundo, porque el uso de la música e instrumentos musicales idénticos o similares a los mencionados en Daniel 3 en Mesopotamia se remonta a sus inicios.