La ruptura de Lutero, Calvino y Arminio con doctrinas de la teología clásica, tales como la justificación por las obras y una eclesiología clerical, es innegable. Sin embargo, es importante preguntarse si esta reforma incluyó la doctrina de Dios, dada su centralidad para todo el sistema teológico. Este artículo es el segundo de una serie de tres artículos cuyo objetivo es comparar la metodología y las presuposiciones hermenéuticas de Lutero, Calvino y Arminio con las del teísmo clásico (teología católico escolástica) para determinar si ellos se apartaron de la metodología de la sola Scriptura para elaborar la doctrina de Dios, siguiendo la metodología de múltiples fuentes de la teología clásica.
Este es el segundo de una serie de dos artículos que discuten el tema del sacerdocio de todos los creyentes. El primer artículo abordó los fundamentos bíblicos de este concepto. Esta segunda parte se enfoca brevemente en los aspectos históricos del asunto, desde el cristianismo primitivo hasta los tiempos recientes. El artículo concluye con una serie de implicancias prácticas de la discusión del tema.
Este estudio analiza Génesis 6:1-4, y sintetiza y evalúa diversas explicaciones de los términos בְנֵי־הָאֱלֹהִים o “hijos de Dios”, los נְּפִלִים y los גִּבֹּרִים; a la vez que provee una interpretación de estos que tiene en cuenta los vínculos con el contexto en el que se encuentran. Para el autor la expresión “hijos de Dios” se refiere a setitas, quienes después de entrar en compromisos conyugales con las mujeres cainitas, contribuyeron decididamente a la maldad ya reinante en aquel tiempo. Los נְּפִלִים no fueron el fruto de esas relaciones pues su existencia es anterior y contemporánea a los descendientes de los hijos de Dios. Los גִּבֹּרִים pueden interpretarse como valientes guerreros y gobernantes que tiranizaron a multitudes.
Este artículo propone que el evento de la lluvia tardía o manifestación escatológica del Espíritu de Dios en la profecía de Joel necesita ser estudiado a la luz de los motivos de la guerra y el santuario/templo. En medio de estos motivos resulta fundamental la descripción agrícola, tanto de la catástrofe nacional como de su posterior extensión metafórica sobre el pueblo de Dios al final de la historia (cosecha). A través de algunos apuntes exegéticos en textos clave de Joel se busca demostrar que en el marco de los temas de la guerra y el santuario se puede comprender mejor el gran evento de la lluvia tardía en el remanente escatológico.
El presente estudio es el segundo de una serie de tres artículos donde se estudia el asunto de la justificación por la fe con énfasis en la perspectiva veterotestamentaria. En la primera parte se revisó de manera panorámica el debate sobre la justificación en el contexto de las distintas perspectivas teológicas cristianas desde tiempos de la Reforma hasta la actualidad. A partir de esta segunda parte, el estudio se focaliza en la perspectiva veterotestamentaria, específicamente en el Pentateuco. La última parte completa la discusión del tema en el Antiguo Testamento y concluye el estudio estableciendo una serie de implicancias para la comprensión de la doctrina de la justificación.
Este estudio discute los desafíos exegéticos que enfrenta la interpretación historicista del período de los 1260 días (Ap 11:3 y 12:6), 42 meses (Ap 11:2 y 13:5) o “tiempo, tiempos y medio tiempo” (Ap 12:14). El autor efectúa una exégesis de los textos que mencionan el período y esboza su teología. Esto le permite concluir que la posición historicista de los 1260 días es en esencia exegéticamente defendible, al mismo tiempo que sugiere áreas de estudio adicional en este terreno.